Un estudio de 'Business Sport' detalla el dinero invertido por Red Bull en su 'Young Drivers Academy', el programa de formación de jóvenes pilotos, desde el año 2001.

En total, más de 190 millones de euros repartidos en más 80 pilotos. De este estudio, varios datos llaman la atención. Carlos Sainz lidera la inversión de la escudería austriaca con más de 9 millones de euros (9.350.000€).

Curiosamente, el que menos ha costado es Max Verstappen, actual estrella de la marca, una inversión de lo más rentable que sólo estuvo un año en ese programa de formación, ya que fue un fichaje en 2014. Su coste ha sido de 750.000 euros.

 

De todos los pilotos que han formado hasta ahora, sólo un 17% ha acabado en la Fórmula 1. Otro caso llamativo es el de Vettel, el único campeón de la escudería, cuyo gasto supuso casi 5 millones de euros (4.800.000€).

Cabe destacar que la academia se hace cargo de todos los costes que supone estar dentro del 'Gran Circo'. Sin embargo, desde la marca no tienen temor en 'cortar' a aquellos que no cumplen con las expectativas para hacer 'cambios de cromos' entre Red Bull y Toro Rosso.

Sainz salió de Toro Rosso primero a Renault y luego a McLaren en busca de un proyecto más sólido que este baile constante de pilotos, algo que con el tiempo ha acabado dando la razón al madrileño. Junto a Norris, forma una pareja sólida en McLaren, algo de lo que no pueden presumir todas las escuderías de la F1 actualmente.

Otros pilotos que aparecen en este estudio son Aleshin (8.900.000€), Albon (8.650.000€), Gasly (8.200.000€), Ammermüller (7.850.000€), Hartley (6.700.00€), Ricciardo (5.900.00€) y Kvyat (5.300.000€).