"Buena partida de bolos". Ese fue el mensaje de Charles Leclerc en redes sociales tras lo ocurrido en la primera curva de Hungría, donde Valtteri Bottas provocó un accidente múltiple.

Ese frenazo a destiempo del finlandés tuvo graves consecuencias para Red Bull. Sergio Pérez tuvo que abandonar y Max Verstappen continuó, pero con el coche tan dañado que ni siquiera pudo competir con los Williams.

Christian Horner, jefe de Red Bull, tiró de ironía para hablar de lo ocurrido, asegurando que Bottas había hecho "un gran trabajo" para las flechas de plata (Hamilton recuperó el liderato del mundial con su segundo puesto).

"No creo que hubiera nada que pudiéramos hacer. Así es la brutalidad de las carreras, ¿no? Creo que, desafortunadamente, Valtteri hizo una salida pobre, probablemente no juzgó bien su frenada y ha hecho un gran trabajo para Mercedes al sacar de pista a nuestros dos coches", dijo Horner en 'Crash.net'.

"Provocó una gran cantidad de daños. Le costará otro motor a Sergio y obviamente Max quedó enormemente afectado", finalizó el de Red Bull, de nuevo con mensaje directo para Mercedes. Sigue la guerra.