Mick Schumacher se enfrentaba a su primer año en la Fórmula 1 después de arrasar en la categoría inferior. El alemán, piloto miembro de la Academia Ferrari, recaló en el equipo Haas, y aunque marcha penúltimo en el mundial, desde la 'Scuderia' están contentos con su temporada hasta la fecha.

"Creo que dijimos al comienzo de la temporada que el objetivo para Mick era no tener presión y asegurarse de que él está aprendiendo", dice Mattia Binotto, jefe de Ferrari, en declaraciones a la web de la F1: "Creo que si miramos ese objetivo, lo está haciendo bien".

En un año en el que solo se puede sacar y obtener un grado de experiencia más, ya que el Haas es el coche que más lejos está del resto del paddock, Mick ha sido capaz de superar a su compañero en 9 ocasiones de los 11 Grandes Premios disputados en la temporada.

Su mejor resultado en carrera es un decimosegundo puesto y también tiene en su haber un inesperado decimoquinto lugar en clasificación, pasando a la Q2, territorio prácticamente inalcanzable y desconocido por el equipo que dirige Guenther Steiner de no ser por el '47'.

Dentro de los malos momentos del hijo del heptacampeón del mundo Michael Schumacher están varios accidentes que han causado daños y pérdidas económicas en la reparación del coche y, en alguna de esas salidas de pista, ser el causante de alguna que otra bandera roja.

Aún así, Binotto lo considera "parte del proceso de aprendizaje". "En términos de equilibrio hasta ahora, podemos estar contentos. Lo importante para él es seguir desarrollándose y progresando en la segunda mitad. Pero estoy seguro de que puede hacer eso", concluye.