Fernando Alonso no pudo puntuar en el Gran Premio de España por una estrategia de Alpine que calificó como "suicida". El español terminó decimoséptimo a pesar de las buenas sensaciones que sigue dejando el monoplaza en las últimas carreras.

Su compañero, Esteban Ocon, sigue por delante del asturiano, que continúa adaptándose al coche después de dos años lejos de la Fórmula 1 pilotando en otras disciplinas como el WEC, el Dakar o la Indy.

Y Alonso le ha pedido Alpine que introduzcan una modificación en su monoplaza. "Es más por mi comodidad, son algunas cosas para mí", expresó el bicampeón a los medios de comunicación nada más terminar la carrera de Montmeló.

"Este coche es diferente en cuanto al enfoque de la dirección asistida, quiero que más parecida a como la he tenido antes para mejorar mis sensaciones. Es sólo en mi lado del garaje y ojalá me sea más fácil", detalló.

Y finalizó, sobre este tema: "Este coche tiene un enfoque diferente en cuanto a su comportamiento. De cara a 2022 no tiene sentido el cambiar la filosofía del coche y depende de mí el adaptarme de aquí a final de año. Espero hacerlo mejor y creo que lo conseguiré".

Dentro de dos semanas vuelve la competición en el legendario circuito de Montecarlo, donde Alonso espera que ya se haya completado ese cambio en la dirección asistida para encontrarse mucho más cómodo en su monoplaza. En Alpine siguen esperanzados con su rendimiento y esperan seguir trayendo mejoras en las próximas semanas.