Talentoso, tímido y educado a partes iguales, se hace difícil imaginar a Mick Schumacher perdiendo los estribos y estallando por radio. Pues bien, en Bakú lograron sacar de sus casillas al hijo del 'Káiser', y no fue otro que su compañero de equipo, Nikita Mazepin .

Tras la resalida del GP de Azerbaiyán, el moscovita se posicionó por delante del vigente campeón de Fórmula 2, que en la recta principal aprovechó el rebufo para tratar de adelantar al ruso.

Cuando se disponía a sobrepasarle, Mazepin salió con su clásico zigzag para dificultar el adelantamiento, provocando que Schumacher se fuera casi contra el muro a más de 300 kilómetros por hora.

"¿Qué coj**** era eso? En serio, ¿quiere matarnos o qué?", gritó Mick durante la última vuelta del Gran Premio disputado en Bakú.

 

Tras la carrera, Mazepin se justificó con la frustración: "Estoy decepcionado por perder mi posición con mi compañero en la recta principal. Estaba sin batería, era un mero pasajero. Es lo que hay".

"La carrera no estuvo mal. Muy frustrante porque algunas cosas nos han hecho caer posiciones. El ritmo estaba ahí, pero teníamos ciertos problemas con los frenos desde el principio, se estaban sobrecalentando. He tenido que cambiar el reparto de frenos y desde entonces era propenso a bloquear neumáticos, además de que casi acabo en el muro. La carrera se ha parado varias veces y hemos vuelto", añadió en 'Race Fans'.

Por su parte, Schumacher continuó contrariado: "Tendría que volver a mirar lo que pasó, pero desde luego que no fue tan agradable en el coche",

Finalmente, ambos terminaron la carrera y lograron el mejor resultado en la presente temporada para Haas: 13ª y 14ª posición, con Schumacher por delante de Mazepin.