Interlagos puede haber sido la gota que haya colmado la paciencia de Mercedes y Red Bull tras un año de constantes enfrentamientos, chivatazos y recriminaciones; Baréin y los límites de pista, los alerones flexibles de los de Milton Keynes, los accidentes en Monza y Silverstone, la peineta en Austin... y el incidente en el GP de Brasil.

Corría la vuelta 48 cuando Lewis Hamilton, con mucho más ritmo y gomas nuevas, se lanzó a adelantar a Max Verstappen en la recta principal. El neerlandés, aguerrido como él solo, defendió el exterior hasta le punto de empujar al británico fuera del trazado y terminar saliéndose del mismo con él.

Dirección de Carrera no creyó punible la acción... pero solo viendo las imágenes de la retrasmisión. Tal y como confirmó Michael Masi menos de 24 horas después de la carrera, los comisarios no contaron con las imágenes onboard ni las cámaras 360º, ya que de haberlas tenido el veredicto podría haber sido bien distinto.

A falta de tres carreras para que concluya el Mundial y con tan solo 14 puntos de diferencia entre ambos, "se ha acabado la diplomacia" entre Mercedes y Red Bull.

Al menos así lo ha explicado Toto Wolff, jefe de los germanos, que ya durante el fin de semana en Brasil se mostró muy agresivo por radio. "Que se jodan, Lewis", espetó tras la gran clasificación al sprint del heptacampeón.

"No quiero protestar, no es como concibo el deporte. Nos han dado muchos puñetazos en la cara, varias decisiones que se podían decidir a favor o en contra y todas fueron en contra. Estoy enfadado por eso. Defenderé a mi equipo, pero la diplomacia se ha terminado", ha señalado el austriaco.

"Estoy de acuerdo si se quiere correr duro como este domingo, si se han roto las directrices del director de carrera, pero si un piloto echa a otro fuera de la pista (sin sanción) no es muy consistente. Mi discusión (con Masi) no se emitió, pero mi reacción sí, así que lo hablaremos a puerta cerrada", ha añadido Wolff.

Catar, Arabia Saudí y Abu Dabi se prevén apasionantes... y con alerta de riesgo. Ni Hamilton ni Verstappen van a levantar el pie del acelerador con el Mundial en juego, y lo ocurrido en Interlagos así lo demuestra.