Tras la muerte de George Floyd a manos de un policía en Estados Unidos, el mundo del deporte se ha unido a las protestas antirracistas. La NBA, LaLiga, la NFL, la Fórmula 1.... Y precisamente en el 'Gran Circo', el equipo Mercedes ha llevado a cabo una iniciativa que ha sido muy aplaudida.

Los monoplazas de Mercedes dejarán atrás esta temporada su tradicional color como flechas de plata y se pasarán al negro. "Una declaración de que estamos en contra del racismo y la discriminación en todas sus formas", escribió el equipo en Twitter junto a una imagen del nuevo diseño del monoplaza, que se estrenará este fin de semana en la primera prueba de la temporada, el GP de Austria.

Asimismo, sus pilotos, Lewis Hamilton y Valtteri Bottas, vestirán monos negros y readaptarán el diseño de sus cascos, en los que se podrán leer lemas como 'Black Lives Matter'.

El director de Mercedes, Toto Wolff, se ha referido a esta iniciativa en unas declaraciones a la página web oficial del equipo: "El racismo y la discriminación no tienen cabida en nuestra sociedad, nuestro deporte o nuestro equipo: es una prioridad absoluta en Mercedes. Pero tener las creencias correctas y la mentalidad correcta no es suficiente si nos mantenemos en silencio. Queremos usar nuestra voz y nuestra plataforma global para defender el respeto y la igualdad".

 

La lucha de Lewis Hamilton

Lewis Hamilton es, sin ninguna duda, el deportista que se ha mostrado más activo en la lucha antirracista. Incluso se le vio en una protesta en Hyde Park, tal y como habían hecho jugadores de la NBA como Jaylen Brown.

El seis veces campeón de la Fórmula 1 reacción tras la muerte de George Floyd. "¿Quién asumirá la responsabilidad de esto? Estoy seguro de que ninguno de estos dos policías", publicó en su cuenta de Instagram.

Y días más tarde apoyó el derribo de la estatua del esclavista Edward Colston en Bristol: "No apoyo la violencia ni los actos criminales, pero han tenido tiempo de sobra para hacerlo ustedes mismos y no lo hicieron. Poder al pueblo. Nadie que haya comerciado con seres humanos y les haya obligado a ser esclavos hasta la muerte debe ser honrado".

La posición de Lewis Hamilton ha provocado incomodidad en algunos políticos del Reino Unido. Nigel Farage, perteneciente al partido del Brexit, le acusó de "hipócrita". "Lewis Hamilton ha aplaudido el derribo de estatuas y pide retirar todos los 'símbolos racistas' de todo el mundo. A él le paga 40 millones de libras al año Mercedes, una marca que logró amplios beneficios por la esclavitud", escribió en su cuenta de Twitter.