Nikita Mazepin es sinónimo de polémica y controversia. Sin haber debutado en Fórmula 1, pero con su fichaje por Haas oficializado, protagonizó un vergonzoso vídeo manoseando a una mujer, imagen que puso en jaque su presencia en el 'Gran Circo'.

Disculpas aceptadas con el 'padrinaje' de su padre, Andrey Mazepin, arrancó la campaña con la escudería estadounidense (aunque con colores rusos) de la peor manera posible: marcó el peor inicio de Mundial de un 'rookie' desde 2002.

En el circuito de Sakhir en el Gran Premio de Baréin, el moscovita se fue contra las protecciones en la segunda curva, lo que supuso su abandono.

 

Ya en el Gran Premio de Emilia-Romaña en el asfalto de Imola, perdió el control de su monoplaza en la vuelta de instalación durante la penúltima curva.

 

Sin embargo, no fue el único 'incidente' del ruso en Italia. Rompió el 'pacto de caballeros' existente en F1 adelantando a Antonio Giovinazzi durante la clasificación, lo que le costó una dura reprimenda del italiano.

Algo similar sucedió en Portimao durante el GP de Portugal. Mazepin ignoró las banderas azules y dificultó el adelantamiento de Checo Pérez, que rodaba primero huyendo de Lewis Hamilton. "Es un p... idiota", dijo el mexicano por la radio.

 

Esto le supuso una sanción por parte de los comisarios de cinco segundos y un punto menos en una súper licencia que muchos se preguntan cómo ha logrado, quedando último a más de un minuto de Mick Schumacher, su compañero, que está siendo muy superior a Nikita en Haas.

Mazepin se sitúa penúltimo en la clasificación del Munidal, solo por delante de Nicholas Latifi (Williams), que fue 18º en Bahréin y Portugal y abandonó en Imola.

Sin embargo, su mal hacer al volante, su inexperiencia y la mochila de estar dónde está por el patrimonio de su padre (le ha permitido hacer infinidad de test sin límites de neumáticos) hacen que muchos afirmen que se trata del peor piloto de la historia de la Fórmula 1. En los primeros libres en Montmeló, el joven piloto ruso se ha ido a la grava en la segunda vuelta. Un desastre absoluto.