La mañana del 29 de diciembre de 2013 cambió por completo la vida de Michael Schumacher y su familia. A pesar de que el heptacampeón no se encontraba confiado con el estado de la nieve, tanto su mujer como él salieron a esquiar en Meribel, en los Alpes franceses.

El Káiser sufrió un grave accidente que le dejó en coma y, a día de hoy, se desconoce cuál es su estado real dado el hermetismo aplicado por la familia del alemán.

Nikita Mazepin, compañero de su hijo, Mick, en Haas, ha sorprendido al afirmar que en el momento del accidente, se encontraba con su familia a ocho kilómetros de Meribel, por lo que fueron de los primeros en enterarse de la triste noticia.

"Estábamos entonces en los centros turísticos vecinos de los Alpes franceses. Estaba con mi familia en Courchavel y Mick y su familia, en Meribel, así que fuimos unos de los primeros en saber lo que sucedió", ha señalado en el canal de televisión ruso 'RBC'.

Pocos días después, tal y como cuenta Mazepin, conoció a Mick Schumacher y quedó impresionado por su entereza: "Les llamamos y le deseamos una pronta recuperación a Michael. Una semana más tarde, conocí a Mick en los test de invierno en Italia y me sorprendió la forma tan profesional en la que se acercó a pesar de lo que había sucedido y esto a una edad temprana".

Ambos tenían entonces 14 años y se encontraban compitiendo en karting. Ocho años después, Nikita y Mick forman la pareja de pilotos de Haas... que también los ha confirmado para 2022.