En Red Bull lo han ganado ya todo: Campeonato de constructores, Campeonato de pilotos (Max Verstappen) y tienen varios récords a tiro. ¿Qué puede pasar para que la situación soñada por todos se convierta en una pesadilla en el box de las bebidas energéticas?

El ego y el rencor entre sus dos pilotos (Sergio 'Checo' Pérez y Max Verstappen) ha dinamitado una temporada que hasta la última vuelta del Gran Premio Brasil parecía perfecta.

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El contexto. Las primeras posiciones parecían definidas. Solo Fernando Alonso se había colado en la fiesta de los tres equipos punteros (Red Bull, Ferrari y Mercedes). En la vuelta 67 de 71, Verstappen adelantó a Pérez en su intento de alcanzar una quinta plaza que Fernando Alonso guardaba como un tesoro que solo la fiabilidad de Alpine le podía robar. La intención del neerlandés se quedó en eso, en pretensión. No podía ganar nada, pero su compañero, Pérez, sí.

  • El mexicano se está jugando ser segundo en el Mundial. Su rival por el subcampeonato es Charles Leclerc con quien, después de la carrera de Brasil, está empatado a puntos (290). Sabiendo lo que había en juego, por la radio de Red Bull se escuchó la siguiente conversación:

- Ingeniero: "No te preocupes por el DRS, deja pasar a 'Checo'".

- Ingeniero: "¡Deja pasar a 'Checo'!".

- Ingeniero: "¡Max, deja pasar a 'Checo', por favor!".

La orden no admite duda, pero la carrera termina y el bicampeón del mundo, con todo decidido, no le devuelve la posición a su compañero. Es entonces cuando su ingeniero le vuelve a preguntar:

- Ingeniero: "Max, ¿Qué ha pasado?".

- Verstappen: "Ya os lo dije. ¿Queda claro?... Os di mis razones y lo sigo pensando".

  • El incendio ya estaba en marcha, la acción de Verstappen no es que fuese una pequeña chispa, que digamos. El neerlandés utilizó todo un mechero, pero es que las declaraciones posteriores de 'Checo' Pérez se convirtieron en un auténtico lanzallamas. "Si ha ganado dos Mundiales es gracias a mí", afirmaba al no poder adelantar a su compañero.

Lee entre líneas. Según el piloto Tom Coronel y el periodista neerlandés Erik Van Haren todo se remonta a la clasificación del GP Mónaco.

  • En la última vuelta lanzada de la Q3 del Principado, el mexicano se fue contra las protecciones en la salida de Portier, lo que evitó que el resto de pilotos mejorasen sus cronos. La pole fue para Charles Leclerc, Carlos Sainz completó la primera línea de parrilla, Sergio Pérez terminó tercero y el líder, Max Verstappen, se conformó con la cuarta posición.
  • La cámara on board del accidente que publicó la F1 evidencia un pequeño golpe de acelerador en la salida de la curva ocho. La Telemetría muestra lo que la cámara reproduce, ese pequeño golpe de pedal. ¿Accidente provocado? ¿Quién sabe? Nadie salvo la conciencia del propio piloto saben la respuesta, aunque según las fuentes de la noticia, el mexicano así se lo habría confesado a los jefes de la escudería, Helmut Marko y a Christian Horner.
  • La fortuna, la mala estrategia de Ferrari, la jugarreta de Pérez, llámenlo como quieran, pero 'Checo' Pérez terminó ganando esa carrera y, en aquel momento, se quedaba a solo 15 puntos del líder del Mundial, Max Verstappen. La fiesta posterior del campeón fue sonada, su renovación vino después, pero el germen de la guerra, estaba ahí.

Para nota. No es la primera vez que los pilotos utilizan esta táctica en el GP Mónaco

  • 2014: Mercedes arrasaba y solo Lewis Hamilton y Nico Rosberg optaban a un Campeonato predestinado a la estrella. Nico Rosberg mandaba en la tabla de tiempos cuando se pasó de frenada en Mirabeau y bloqueó el trazado. El resto de monoplazas que venían por detrás no mejoraron, entre ellos, Hamilton, quien furioso, declaró "Me hubiese gustado que los comisarios hubiesen visto los datos de la telemetría que yo he visto". Rosberg se salió de rositas, se llevó la pole y ganó la carrera.
  • 2006: Ferrari y Michael Schumacher eran los máximos rivales de Fernando Alonso aquel año. Por aquel entonces la Rascasse fue el lugar elegido por Michael Schumacher para aparcar su Ferrari e impedir que Fernando Alonso mejorara el crono del alemán. En aquella ocasión, los comisarios sentenciaron: "Deliberadamente paró el coche en el circuito en los últimos minutos de la clasificación". La pole y la victoria fueron para el español y el Kaiser partió desde la última posición.

¿Qué pasará después? Christian Horner es especialista en lidiar con situaciones parecidas; un coche dominante y dos pilotos cuyos intereses individuales priman sobre los grupales. Mark Webber y Sebastian Vettel recuerdan muy bien lo sucedido en 2010, 2011 y 2012.

  • La situación ahora mismo está clara: Max Verstappen es el líder incuestionable, el que dicta las normas y el que, con actitudes como las del domingo, marca territorio. 'Checo', aunque le pese, no deja de ser el segundo piloto de un equipo hecho por y para el nuevo niño bonito del clan Red Bull.
  • El bicampeón del Mundo sabe que lo que ha hecho no está bien visto entre el público, su compañero y sus jefes, pero también sabe que esta es la mejor manera de imponer el deseo de un chico que tiene tanto talento como ego. Pese a ello y después del particular castigo a su compañero, le ayudará en Abu Dabi.

¿Qué están diciendo?

  • Después de su bomba ante los medios, en el comunicado posterior del equipo, Pérez suavizaba la tensión y afirmaba: "Estoy decepcionado por lo que ha pasado entre Max y yo. Lo hemos discutido internamente y avanzaremos trabajando juntos como equipo".
  • Max Verstappen no ha variado su postura y ya explicó en el corralito a quien le quisiera preguntar su postura: "Tengo mis razones. Ya lo hemos hablado en el equipo, es importante dejar las cosas claras y si 'Checo' necesita mi ayuda, lo haré".
  • El último en la contienda es el árbitro de esta situación. Públicamente, Christian Horner ha reprendido a los dos pilotos, les ha mandado un rato a mirar a la pared y ha afirmado que "Ya he hablado con ellos. Lo hemos discutido de puertas para adentro".

Inconscientemente, todos piensan que hay uno de los dos al que se le va a levantar antes el castigo que a otro y que el incendio dejará unas ascuas difíciles de apagar.