Tras la muerte de George Floyd en manos de un policía estadounidense, Lewis Hamilton ha aparecido como una figura implacable en la lucha contra el racismo. El piloto de Fórmula 1 se ha mostrado muy activo en redes sociales y ha lanzado numerosos mensajes.

El primero no se hizo esperar. Fue tras el fallecimiento de Floyd. "¿Quién asumirá la responsabilidad de esto? Estoy seguro de que ninguno de estos dos policías", apuntó en su cuenta de Instagram.

Y este lunes ha vuelto a reaccionar a las manifestaciones que no sólo se están produciendo en Estados Unidos, sino que se han extendido a todo el mundo. El seis veces campeón de la Fórmula 1 ha comentado la imagen del derribo de la estatua de Edward Colston en Bristol (Inglaterra), un comerciante de esclavos del Siglo XVII.

"No apoyo la violencia ni los actos criminales, pero han tenido tiempo de sobra para hacerlo ustedes mismos y no lo hicieron. Poder al pueblo. Nadie que haya comerciado con seres humanos y les haya obligado a ser esclavos hasta la muerte debe ser honrado. Era y es terrorismo. Ahora y entonces", escribió el de Mercedes.

"Viendo las noticias hoy sobre la estatua que fue derribada ayer... Si esa gente no hubiera tirado la estatua en homenaje a un traficante de esclavos, nunca se habría retirado. Hay rumores de que irá a un museo. Debería estar en el río, como los 20.000 africanos que murieron en el viaje hacia aquí y fueron lanzados al mar, sin funeral. Los arrebató a sus familias, a su país y no debe ser homenajeado", continuó.

La F1, "un mundo de blancos"

El británico también lanzó críticas contra el mundo de la Fórmula 1, a la que acusó de "permanecer en silencio" ante la "injusticia" que suponía la muerte de George Floyd a manos de un policía de Estados Unidos.

"Veo a aquellos de vosotros que permanecéis en silencio, algunos de vosotros sois las estrellas más grandes, pero permanecéis en silencio en medio de la injusticia. No hay ni una señal de nadie en mi industria que, claro, es un deporte dominado por los blancos. Soy una de las únicas personas de color allí, estoy solo", afirmó.

Ante estas palabras, el español Carlos Sainz reaccionó y se unió a ese mensaje contra el racismo. "Estos problemas que estamos resolviendo hoy en 2020 nos hacen pensar que hemos retrocedido en el tiempo sin importar el sufrimiento y las lágrimas de nuestros antepasados. Es una locura pensar lo que sigue pasando ahora mismo, todos tenemos la misma sangre", aseguró el que será piloto de Ferrari en 2021.

Apoyos de Brawn y Wolff

"Los comentarios de Lewis son muy válidos", le ha apoyado Ross Brawn en declaraciones a la web oficial de la Fórmula 1. "Es un gran embajador del deporte y, por supuesto, de la Fórmula", ha continuado.

Por su parte, Toto Wolff, jefe del equipo Mercedes, ha asegurado que es bueno que Hamilton esté al frente de un deporte "que está dominado por blancos". "Todos nosotros podemos hacer la diferencia y luchar contra las injusticias", ha concluido.

La furia de la NBA

Y no solo en la Fórmula 1. El mundo del deporte ha estallado. Por ejemplo el baloncesto. Numerosas estrellas y entrenadores de la NBA han lanzado mensajes contra el racismo y han participado en protestas en ciudades norteamericanas. Del mensaje de LeBron James al de Stephen Curry, pasando por Michael Jordan, que aseguró estar "enojado y disgustado".

Gregg Popovich, entrenador de los San Antonio Spurs; y Steve Kerr, técnico de Golden State Warriors, han alzado la voz contra el racismo. "El país está en problemas. La razón básica es la raza. Soy una persona blanca y me avergüenza lo que está sucediendo", aseguró Popovich.

Y fue más allá, atacando a Donald Trump: "Es un idiota. Si Trump tuviera cerebro, aunque fuera un cínico al 99 por cien, saldría y diría algo para unir a la gente. Pero no le importa tener a la gente unida. Ni siquiera ahora. Así de trastornado está".