Un error "humillante". Así ha calificado Lewis Hamilton su grotesco fallo en la resalida de Bakú. En una 'mini carrera' de dos vueltas, con Max Verstappen fuera de juego tras un reventón de su neumático trasero izquierdo y Checo Pérez liderando del GP de Azerbaiyán, el heptacampeón del mundo pecó de ambicioso y, lejos de valorar los 18 puntos, quiso jugársela a todo o nada. Y perdió.

El británico bloqueó neumáticos y se fue por la escapatoria, quedando relegado al último puesto de la parrilla y fuera de los puntos, algo que no ocurría desde el GP de Austria en 2018.

Por radio, Hamilton enseguida supo qué había fallado: "¿Dejé el botón mágico encendido? Podría haber jurado que la apagué".

El 'botón mágico' es un dispositivo del Mercedes que mueve el reparto de frenada hacia adelante para calentar más rápido neumáticos y frenos, con el objetivo de que no estén fríos en vueltas de formación o resalidas.

 

Una vez concluida la carrera, Hamilton explicó lo sucedido en 'Sky': "No estoy del todo seguro, pero presioné una especie de interruptor que hizo que solo funcionaran los frenos delanteros. Hay un botón que tenemos para ayudar a mantener los frenos delanteros en temperatura y, cuando Pérez se me acercó, reaccioné y enganché accidentalmente el interruptor. Simplemente se bloqueó y seguí adelante".

"Es una experiencia bastante humillante. Habíamos trabajado muy duro este fin de semana y pintaba muy bien. Había puesto todo en juego, había luchado tan duro como podía hoy. Es muy difícil de aceptar. Pero sobre todo lo siento mucho por los hombres y mujeres del equipo, que han trabajado tan duro por estos puntos", añadió el de Stevenage.

Toto Wolff, jefe de Mercedes, corroboró el error: "Tocó un botón y el equilibrio de los frenos cambió, el coche no se detuvo. Fue un problema con los dedos".

 

A diferencia de lo que dijo en las declaraciones poscarrera de Mónaco, donde criticó a su equipo pero no a su persona, Hamilton se mostró algo más "humilde": "Hoy ha sido una experiencia que te da una lección de humildad. Trabajamos muy duro para volver a estar entre los diez primeros después de una semana complicada aquí en Bakú. Lo dimos todo hoy y un pequeño error hizo que se apagaran los frenos. Lo siento por el equipo, volveremos más fuertes para la próxima carrera".