El revuelo por el accidente de Monza entre Max Verstappen y Lewis Hamilton sigue en pie. El británico y Mercedes se quejaron no solo del choque, sino también de la reacción de Max, quien se fue inmediatamente del origen del accidente tras haber podido causar daños serios en la integridad física de Lewis.

No obstante, Red Bull considera que desde el garaje de su máximo rival en el campeonato están señalando al neerlandés injustamente, ya que Hamilton no sufrió daños de gravedad, incluso con el monoplaza de Verstappen encima del suyo quiso dar marcha atrás para seguir vivo en el Gran Premio, añadido a que el siete veces campeón del mundo celebró la victoria de Silverstone mientras Max estaba en el hospital por el choque brutal que tuvo con el mismo.

Para más inri, Helmut Marko añade a todos estos factores la visita de Hamilton a Nueva York justo un día después de la carrera para asistir a la ceremonia de Met Gala, aunque lo hace mofándose de la vestimenta con el que se presentó al desfile.

 

"El incidente, ciertamente, no puso en peligro la vida", comenta para 'n-tv'. "Si hubiera un dolor de cuello realmente grave o algún problema, no habría estado en Nueva York al día siguiente con el atuendo tan divertido con el que apareció", añade.

Ese outfit, con una camisa trasparente cubierta por un esmoquin clásico y colgando de su pierna izquierda una tela blanca similar a la de la cola de un vestido de novia, llamó la atención general y no ha sido menos con el asesor ejecutivo de la escudería austriaca, quien insiste en que Hamilton estaba perfectamente como para poder hacer ese viaje.

"Si alguien realiza un vuelo de siete horas con el cuello lesionado después de un incidente como ese, no pudo haber sido tan grave", apuntaba categóricamente, aunque posteriormente reconocía que desde el equipo tratan de inculcar en su piloto tranquilidad y "respeto mutuo".

"Por nuestra parte, tratamos de influir en Max para que haya respeto mutuo y las colisiones deben evitarse en la medida de lo posible. Pero son pilotos de carreras. Cuando la visera está abajo, todo eso se olvida", concluye.