El piloto con más victorias no ha corrido nunca en la escudería con más Grandes Premios disputados en la historia de la Fórmula 1. ¿Por qué? Ni siquiera el propio Lewis Hamilton puede dar una explicación razonable para justificar que nunca haya sido piloto de Ferrari.

Llegar a la 'Scuderia' es el sueño de todo joven que sigue el 'Gran Circo'. El equipo más mítico, con su inconfundible color rojo plasmado en sus coches, monos y resto del merchandising, además de tener a la afición más fiel y sentimental de toda la parrilla.

Muchos 'tifosi' han intentado florecer esa pasión en Hamilton, a quien no hacía falta, porque hubiera sido un honor para él, aunque ahora ya es demasiado tarde para cambiar de rumbo.

"Durante muchos años, cuando llegaba a Monza y me acercaba a los aficionados, podía escucharlos decir '¡Ven a Ferrari!'. Eso me calentó el corazón, pero es bastante increíble que nunca haya pilotado para Ferrari en tantos años. Porque es un sueño para cualquiera, una meta a alcanzar", comenta en 'Sky Italia'.

"Nunca fue realmente posible y nunca sabré exactamente por qué. Les deseo todo lo mejor y en mi futuro próximo seguiré impidiéndoles ganar el campeonato del mundo", bromea.

Sin embargo, el heptacampeón del mundo no podrá decir que jamás fue capaz de conducir uno: "Tengo un par de Ferrari en casa. Puedo conducir esos coches, pero no un Ferrari de Fórmula 1".