Lewis Hamilton ha terminado acatando la nueva normativa de la FIA que prohíbe "usar joyas durante las carreras de automovilismo".

El británico ya se negó en su momento y para evitar conflictos le concedieron una moratoria que finalizaba este jueves. Sin embargo, parece que Hamilton no quería una confrontación y finalmente ha cedido.

Esta reglamentación se amparaba en que era una medida de seguridad y, aunque el piloto de Mercedes no estaba de acuerdo y se esperaba una polémica, Hamilton ha aparecido en los Libres 1 de Silverstone sin ninguno de sus pendientes habituales.

El jueves había aparecido con todas las joyas en la rueda de prensa y el viernes llegaba al circuito de la misma forma, de ahí que se esperase la polémica. Sin embargo, cuando salió del box para subirse a su monoplaza, habían desaparecido.

La realidad es que esa norma ya existía, pero no se había cumplido hasta el momento. Para evitar que los pilotos siguieran saltándose esa regla, la FIA aseguró que la multa sería de 50.000 euros y que si se era reincidente podría llegar hasta los 250.000.