Charles Leclerc perdió en Bakú una oportunidad para subirse al podio en una de las carreras más locas que se recuerdan en la Fórmula 1. Tras su segunda pole consecutiva, el monegasco volvió a dejar pasar otra ocasión para subirse al cajón por primera vez en esta temporada.

El piloto de Ferrari acabó la carrera en cuarta posición, aunque se quedó muy cerca de adelantar a Pierre Gasly en la recta final tras una resalida desde la parrilla.

Tras la carrera, el monegasco se mostró positivo a pesar de que el equipo no mostró el ritmo de clasificación del sábado. A pesar de ello, Leclerc cree que los triunfos no tardarán en llegar para Ferrari, que por el momento se ha subido al podio una vez en lo que va de temporada.

"Si se mira el ritmo, no estábamos muy lejos de Mercedes y Red Bull con los neumáticos duros en la mitad de la carrera, así que hay muchas cosas positivas para analizar. Dicho esto, no podemos estar contentos con este cuarto, porque estamos aquí para ganar. Pero lo estamos dando todo y estoy seguro de que las victorias llegarán pronto", afirmó Leclerc en zona mixta.

La cruz de Ferrari esta vez fue Carlos Sainz, que tras salir quinto en la parrilla tuvo muchos problemas para calentar las gomas y llegó a pasarse de frenada en la curva 8. Aún así logró acabar en octava posición y por el momento se mantiene séptimo en el Mundial de pilotos con 42 puntos.

"Tenemos que investigar y entender por qué nuestro ritmo en general no fue tan bueno como en la clasificación. Tuve problemas para calentar los neumáticos, bloqueé mucho los delanteros, ya fueran blandos o duros. Es algo que debemos mejorar, no todos los días va a ser fiesta", aseguró Carlos tras el Gran Premio de Azerbaiyán.