El resultado que Ferrari consiguió en el GP de Francia no fue para nada el esperado. El abandono de Charles Leclerc y el quinto puesto de Carlos Sainz han hecho que Max Verstappen y Red Bull den un paso muy grande en la lucha por el Mundial. A pesar del desastre, el jefe de Ferrari, Mattia Binotto, se ha mostrado optimista para la próxima carrera en Hungría que tendrá lugar este fin de semana.

En principio, las características del trazado de Hungaroring deberían hacer que el Ferrari ganara este domingo, y eso es algo que Binotto sabe.

"Siempre hay algo que mejorar y aprender. Vamos paso a paso. Una vez más, hoy hemos demostrado a nuestros pilotos que tenemos un coche rápido y competitivo. Tenemos que pasar página, mirar hacia Hungría y hacer un doblete allí, así que simplemente nos centraremos en el próximo resultado", comenta el jefe de Ferrari, que no se conformaría solo con ganar.

Hay coche para ganar el Mundial

Binotto no ha dudado en elogiar el F1-75: "Nuestro coche es fantástico, es sutil con la gestión de los neumáticos. Los pilotos también están haciendo un buen trabajo, y creo que salimos de Le Castellet con plena confianza en nuestro paquete, en la capacidad de nuestros pilotos y en nuestra velocidad".

"En Hungría volverá a hacer mucho calor y se tratará nuevamente de la degradación, el sobrecalentamiento y la gestión de los neumáticos, algo muy similar a Le Castellet. Hay muchas razones por las que debemos sonreír y ser positivos, y nuestro objetivo para Hungría no debe ser ganar, sino un doblete", sentencia el jefe de Ferrari.

Estamos a una carrera de llegar al parón veraniego y tras el abandono de Leclerc y la polémica estrategia de la 'Scuderia' con Sainz en Francia, los italianos están a 82 puntos de Red Bull en la clasificación, mientras que Max Verstappen aumentó en 63 puntos la distancia con Leclerc.

Es obvio que Ferrari tiene coche y que quedan carreras de sobra para revertir la situación, pero los de Maranello necesitan fiabilidad y mejorar sus estrategias. Tanto Leclerc como Sainz han abandonado en dos de sus últimas cinco carreras, por lo que la constancia también será una de las claves para que los italianos le den la vuelta a la situación.