Con el objetivo de no volver a caer al fondo de la parrilla como ocurrió en Mónaco, Alpine presentará mejores en el A521 en el Gran Premio de Azerbaiyán de este fin de semana.

Fernando Alonso terminó 13º en el Principado, aunque afronta Bakú con ilusión y ambición por un circuito urbano en el que es más fácil adelantar.

De hecho, a ojos del mar Caspio, el ovetense completó la que posiblemente sea su última gran hazaña en Fórmula 1. En 2018, en la última temporada con McLaren antes de su receso de dos años, el bicampeón del mundo completó una auténtica exhibición que terminó en remontada y 7º puesto.

Fuera de la Q3, Alonso salió decidido a recuperar posiciones, pero se encontró con el Williams de Sergey Sirotkin que le golpeó en la parte derecha del MCL33 al tratar de evitar una choque con el Renault de Nico Hulkenberg.

 

"¡Increíble! vas con cuidado en las dos primeras curvas y te golpean. ¡Maldito estúpido", espetó Fernando una vez llegó al paddock tras 'doblegar' un monoplaza con dos ruedas pinchadas.

Sin embargo, lejos de rendirse y abandonar, Alonso sacó lo mejor de sí mismo para volver a la carrera y lograr culminar una brutal remontada que terminó con el 7º lugar.

'Gracias' a un accidente entre Max Verstappen y Daniel Ricciardo, el Safety Car salió a pista a falta de once vueltas para el final de la carrera. Esto le facilitó al piloto español tener una parada gratis, meter ultrablandos y salir lanzado a por los adelantamientos en el último quinto de Gran Premio.

 

Al término de la carrera, Fernando no pudo ocultar su emoción: "La verdad es que estoy contento por los puntos. Seguramente es la mejor carrera que he hecho en mucho tiempo, o la mejor de mi vida. Llegué al pit de milagro y no tenia ni dos ruedas, ni alerón, ni fondo, ni nada. Me cambiaron las ruedas y salimos con el Safety Car. Me dijeron que el coche estaba muy dañado y pensaba que no podría acabar o que iría muy despacio".

"Empecé a adelantar coches y a remontar. Luego con el último Safety Car ganamos esas posiciones al final. La verdad es que es sorprendente el resultado con un coche que estaba medio roto. Así que contento", añadió 'Magic'.

Este fin de semana, el asturiano regresa a un escenario que le trae muy buenos recuerdos. Una actitud positiva y las mejoras de Alpine hacen pensar que Bakú puede ser bien distinto a lo que se vio en Mónaco. Veremos esos alerones flexibles en la recta principal...