Fernando Alonso se ha quedado muy, muy cerca de hacer podio en el GP de Rusia. El asturiano, con un gran ritmo, ha hecho soñar a Alpine con un cajón, y también con unos adelantamientos a los dos Red Bull que hacen que en Francia puedan ser más que optimistas con el futuro. Con el 2022. Con un año clave en la Fórmula 1.

Porque con el azulado monoplaza, en Sochi, su festival fue total. Uno que la realización, ante la enorme actividad que había en pista, se perdió. Pero existió. Vaya si existió. Y él mismo reconoció tras la prueba que debían ver qué habían hecho para tener el ritmo de un Red Bull.

Con la goma dura mantuvo a Max Verstappen tras él cuando el neerlandés iba como un cohete. Y con las medias hasta llegó a adelantarle. Fue, además, en recta.

Exhibiendo potencia del motor Renault en Sochi, con el DRS puesto. Acercándose poco a poco. Cogiendo el interior y dejando a Max tras él. Además, luego se fue. Cero opciones tuvo Verstappen de recuperar posición.

Alonso, mejor que Pérez

No fue el único Red Bull que sufrió a Alonso. El otro, el de Sergio Pérez, también. El mexicano era tercero, y Alonso ya dejó claro que tenía ritmo y que en esas condiciones de pista se encontraba comodísimo. Lo demostró ante el azteca.

Porque mientras uno estaba nervioso en el asfalto ruso, Alonso era como si fuese sobre raíles. Le superó, y mantuvo con él un tremendo duelo por la última plaza de podio de Rusia.

Al final, ni para uno ni para otro, pues el agua llegó con más fuerza y los dos tuvieron que entrar a boxes a falta de tres vueltas para poner intermedios.

En el recuerdo, una salida excelsa de Alonso y adelantamientos varios a Verstappen, Ricciardo, Sainz y Pérez. Sexto final para él, y ahora a Turquía.