Vuelve la F1 después de un mes de vacaciones y el último ganador de un Gran Premio es Esteban Ocon. Por inverosímil que parezca, es así. La victoria del piloto de Alpine en el circuito de Hungaroring sorprendió a propios y extraños, un logro tan improbable de que sucediera como de que se vuelva a repetir.

Lo sabe y reconoce el mismo Ocon, que sigue en una nube tras el GP de Hungría: "No esperaba volver del verano como el ganador de la última carrera. Sigue siendo un sentimiento increíble y especial. Además, ocurrió en el momento ideal, pues he pasado las dos últimas semanas de relax con la familia y los amigos, haciéndome a la idea. Os puedo asegurar que ya parece real".

Sin embargo, las prestaciones del Alpine no son las de un coche que opte a ganar victorias, ni siquiera afianzarse en el podio en condiciones normales, y el francés se pone el mono de objetividad para bajar de la nube y poner los pies en la tierra.

"Ahora es el momento de centrarse en retomar la temporada y eso comienza en Bélgica. Disfrutamos de lo que ocurrió en Hungría y, por supuesto, repetir ese sentimiento sería increíble, pero nos mantenemos realistas y lo haremos lo mejor que podamos para conseguir un resultado sólido", dice en declaraciones recogidas por 'Soymotor'.

 

Dentro de las posibilidades de que se repita la hazaña, Alpine necesitaría otra carrera loca en la que puede tener mucha importancia la lluvia, que se prevé hará acto de presencia durante el fin de semana.

Es la única manera de conseguir otro resultado extraordinario junto a que se produzca una carrera accidentada con coches de seguridad o bandera roja, como ya pasó en la última edición del campeonato.

Por ello, Ocon intentará estar focalizado en la carrera con las condiciones que se encuentre: "La meteorología puede ser interesante así que, sea en seco o en mojado, vamos a estar listos para aprovechar cualquier oportunidad".