Muchísimas miradas estaban puestas en Fernando Alonso en esta jornada de test del GP de Baréin. El asturiano aún no se ha subido al Alpine, pero su mera presencia es suficiente para captar toda la atención del 'paddock'. El coche, una preciosidad cuando el sol toca su chasis, estuvo manejado por un Esteban Ocon que dejó claro que hay un buen material que aprovechar incluso en este 2021.

Porque el francés fue una de las grandes sensaciones de la jornada. Sin problemas durante todo el día, el galo rodó una distancia aproximada incluso a dos Grandes Premios, lo que demuestra que en la fábrica han hecho un gran trabajo en materia de fiabilidad.

Pero también lo han hecho en otro sentido, y es que el Alpine es rápido. El A521, primer monoplaza de los franceses bajo esta nueva nomenclatura después de la 'era Renault', voló en pista y superó a todos menos al Red Bull Honda de Max Verstappen y al McLaren de Lando Norris.

Se quedó, además, muy cerca. Porque Ocon estuvo apenas a medio segundo del piloto holandés que lleva un coche que, si la apuesta de Honda del doble o nada funciona, podría pelear con Mercedes por victorias... y quién sabe si por algo más.

 

En números, Ocon dio un total de 127 vueltas con el Alpine, marcando un mejor registro de 1:31.146, quedándose a 0.472 de Max Verstappen. Sí, es solo el primer día, pero mejor empezar arriba que abajo.

Así pues, el sábado, en el segundo día de test, será Fernando Alonso el que se suba a un coche que recoge el testigo de Renault y de los tres podios logrados en 2020.

En Baréin, en el debut del coche azul en este 2021, tan solo Verstappen y Lando Norris han superado al coche que pilotará Alonso este año y el próximo.