De lo que pudo haber sido a lo que fue. Max Verstappen salió este domingo del hospital local de Silverstone tras un arduo chequeo en el que se comprobó que no hubiera secuelas graves en el piloto de Red Bull.

El impacto con el Mercedes de Lewis Hamilton en una de las curvas más rápidas del circuito inglés fue impactante en un primer momento y peligroso instantes después, cuando el líder del mundial acababa en las protecciones de la escapatoria de Copse.

La conmoción del momento afectó hasta a los propios directivos de la escudería austriaca, quienes inmediatamente se pusieron en contacto con Max para saber de su estado de salud. Al 33 le costó responder, pero lo hizo, a pesar de estar dolorido y aturdido, con un simple "fuck".

 

Afortunadamente, todo quedó en un susto al que los aficionados del automovilismo deben dar gracias a los avances de protección y seguridad de este deporte. Por su parte, Verstappen tendrá algo más de una semana para descansar y llegar en plenas condiciones al Gran Premio de Hungría.