No tiene suerte Charles Leclerc en el GP de Mónaco. Tres abandonos lleva, el 50% de sus participaciones en la carrera de casa, y a pesar de prometérselas muy felices tras lograr la pole al final ni tan siquiera pudo poner a su Ferrari en la casilla de salida de las calles del Principado.

Su radio fue trágica, cuando, con el 'pit lane' abierto y en las vueltas de instalación que dan antes de la carrera, Charles comunicó a los suyos que tenía un problema.

"No, no... noooo", dijo a su equipo desde el coche antes de poner rumbo a boxes para ver qué pasaba.

En ese momento, al garaje... y los segundos pasaban rápido mientras que se cerraba el 'pit lane'. La pole se alejaba, pero aún quedaba la opción de arrancar desde la última plaza.

Eso tampoco se produjo, y Ferrari daba la mala nueva antes de comenzar la carrera.

"Problema del eje de transmisión izquierdo para Leclerc. Es imposible de reparar", confirmaron en la 'Scuderia'.

Más duele si cabe sabiendo que Ferrari analizó al máximo el monoplaza de Charles Leclerc por el fuerte impacto en la Q3, que derivó en una bandera roja y que Max Verstappen no le mejorase el tiempo de la pole.

A pesar de eso, nada vieron... pero en cuanto puso el monoplaza en pista él mismo sabía que algo no iba bien.

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