Para todos los amantes del automovilismo, el anuncio de la retirada de Kimi Raikkonen este pasado miércoles fue un momento de tristeza al ver que uno de los pilotos más longevos de la categoría se despide definitivamente de las pistas, pero seguro que para el protagonista de esta historia habrá sido incluso peor.

Este niño francés ya sabe lo que es llorar por su ídolo. En el GP de España de 2017 pudo presenciar la carrera desde las gradas del circuito de Montmeló esperando un gran día para el que fuera piloto de Ferrari.

No obstante, en la primera vuelta, Kimi sufrió un pinchazo en la rueda delantera izquierda y daños terminales que no le permitieron continuar, a lo que su joven seguidor reaccionó con lágrimas.

 

Las cámaras captaron al niño, llorando sin consuelo alguno, o eso parecía. Sin embargo, el corazón de Raikkonen dejó de ser de hielo en el preciso instante que vio la imagen. No pudo resistirse a buscar al chico y convertir ese día en un recuerdo imborrable.

Del llanto a la alegría inmensa pasaron escasos minutos, cuando el pequeño conoció al finés, estuvo en su 'motorhome' y se llevó firmada una gorra de su adorado piloto.

Detalles que demuestran la grandeza y el vacío que va a dejar en la Fórmula 1 un personaje tan peculiar como es Kimi Raikkonen.