De no haber sido por la eclosión del coronavirus, en la presente temporada habríamos atendido a una Fórmula 1 diferente con un reglamento nuevo y unos monoplazas renovados.

Sin embargo, dado el retraso del cambio normativo a 2022, los monoplazas en 2021 han mantenido el chasis de 2020, congelando algunas piezas e innovando en lo que el reglamento para la presente campaña permite.

Pues bien, tal y como se esperaba, en la previa del Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, la F1 ha anunciado el diseño final que tendrán los coches de la máxima categoría el próximo curso.

 

El nuevo concepto aerodinámico que llegará el próximo curso estará basado en el denominado 'efecto suelo', que con estructuras más simples, un largo difusor bajo los pontones y una simplificación en la superficie del coche buscará erradicar las estelas turbulentas que deja el monoplaza y que dificulta los adelantamientos y que evita que los perseguidores puedan seguir al de delante en curva.

 

A su vez, se simplificará el morro, la suspensión, la cubierta motor, los alerones delantero y trasero, se quitarán los bargeboards, los dispositivos debajo del chasis y habrá un nuevo fondo del coche.

En cuanto a las ruedas, se usarán nuevas gomas de Pirelli de 18 pulgadas, mientras que los motores continuarán siendo los híbridos actuales en un camino hacia una mayor sostenibilidad en el 'Gran Circo'.