Fernando Alonso está en riesgo. En alto riesgo. En un altísimo riesgo de sanción prácticamente nada más comenzar la Fórmula 1. El motivo, que en Australia, tercera carrera del Mundial, cargará su motor número tres... que es el máximo que permite la FIA para toda una temporada.

Todo por los sucesivos errores en la unidad de potencia que ha tenido su Alpine. El de Bahrein todavía puede salvarse, si es que saben qué es lo que le sucedió, pero el de Arabia Saudí, el que provocó que Alonso abandonase, está completamente K.O.

No hay 'resurrección' posible para dicho motor. La bomba de agua falló y todo se fue al traste en plena carrera en Jeddah. Esa era la segunda unidad de potencia de Alonso, tras la utilizada en Sakhir.

En caso de no poder reparar el motor de Bahrein, en cuanto tengan que poner una nueva unidad de potencia, algo que sucederá, Fernando Alonso tendrá sanción.

Serán diez puestos de penalización, hasta un máximo de 15 dependiendo de cuántas piezas tenga que cambiar de su unidad de potencia Renault.

Lo peor es que Laurent Rossi, CEO de la marca, no las tiene todas consigo con respecto al error de Arabia Saudita. El gran jefazo de Alpine espera que esté todo arreglado para Australia... pero no lo da cien por cien seguro.

De momento, tres carreras y tres motores diferentes, uno ya fuera de servicio y otro que a saber qué pasa con él. Todo, en un Mundial que cuenta con 22 pruebas... En la cuarta, Alonso ya puede tener sanción.