La palabra podio se repitió en numerosas ocasiones en la presentación del A521 de Alpine. Por fin ha visto la luz el monoplaza con el que Fernando Alonso volverá a la Fórmula 1.

Un monoplaza con tonos azules que al asturiano le trae muy buenos recuerdos. En la memoria asoman sus dos mundiales en 2005 y 2006, con aquel Renault azul y amarillo que hizo vibrar a todo un país.

Alpine tiene claro su objetivo. "Ser aspirantes a podios de forma consistente y luchar contra los mejores, eso para este año, mientras fuera de la pista se construye el nuevo motor y el coche de 2022", afirmó Laurent Rossi.

Para ello cuenta con un motor propio, el Renault E-Tech 20B, diseñado en Viry-Châtillon. Un motor que quiere competir con Honda, del equipo Red Bull, para liderar la zona media de la parrilla, por encima de Ferrari, McLaren y Aston Martin.

Alonso, por su parte, no estuvo presente, aunque sí dejó declaraciones: "He estado trabajando duro para prepararme y el objetivo es ir al ataque desde el comienzo. Pilotar un coche por primera vez siempre es algo especial".

El asturiano, que sigue entrenando después de ser atropellado en Suiza mientras entrenaba en bicicleta, estará presente el próximo 12 de marzo en Baréin, en los test de pretemporada. Su compañero, Esteban Ocon, se subirá al coche antes, este mismo miércoles en un 'filming day'.

Alpine sueña en grande con el regreso del veterano Alonso (39 años) y el desparpajo del jovencísimo Ocon. Repetir los podios del curso pasado es el primer objetivo. A partir de ahí, con el cambio de reglamento en 2022, los franceses aspiran a todo.