Fernando Alonso siempre ha tenido que lidiar con las habladurías que apuntan a que es un mal compañero de garaje. "Me río de eso", respondió hace unos meses a sus críticos. Y, la verdad, es que desde que llegase a Alpine todo son buenas palabras hacia el bicampeón del mundo.

Desde la escudería gala alaban frecuentemente el papel del ovetense en términos de veteranía, experiencia y 'ojo clínico' para detectar fallos y proponer mejoras.

El último en reconocer el método de Alonso ha sido Alan Permane, director deportivo de Alpine, que ha afirmado que Fernando siempre ha tenido una buena actitud incluso cuando el resultado no ha sido el esperado.

"Hubo algunos problemas y en lugar de tener rabietas o cualquier cosa, nunca culpó al coche o al equipo. Me dijo: 'Tengo que demostrar que necesito hacer esto, necesito ser mejor'. Y lo dijo dentro del equipo y en la prensa. Eso es lo que hace, lo que ha hecho", ha señalado Permane.

Cerca, pero todavía con margen para llegar a su 100%, el director deportivo aún ve a Fernando en plena fase de aprendizaje: "No creo que haya terminado ese proceso todavía. Todavía está en ello, construyendo su equipo con estos chicos a su alrededor y haciendo un gran trabajo con resultados como los recientes".

Su reacción final en la 'qualy' de este sábado solo es el ejemplo de que Alonso está siendo feliz en su regreso a la Fórmula 1: "Le dije después que no subestimase eso, que el mensaje de radio se transmitiría y todos en Enstone y en Viry estarían escuchándolo".

 

"Eso sólo hace que sus semanas de trabajo, su trabajo duro valgan la pena, escuchar a un piloto que ha hecho una buena vuelta estar muy contento y ver lo motivado que está", ha zanjado Permane en una entrevista en 'Racefans.net'.