"Eso era... inesperado". Así recuerda la cuenta oficial de la Fórmula 1 el aparatoso accidente que protagonizaron Fernando Alonso y Kimi Raikkonen en el Gran Premio Austria de la temporada 2015.

Una frase quedó entonces para la historia de la competición. "¡Venga! Quitadme ese Mclaren de encima", gritó un Kimi Raikkonen que estaba muy enfadado... a pesar de que la culpa del percance fue suya.

El finlandés perdió el control de su Ferrari en la curva número 3, nada más arrancar la carrera, y Alonso no pudo evitar llevárselo por delante. El McLaren del asturiano quedó completamente encajado en el morro del monoplaza rojo.

Y entonces comenzó el desencuentro entre ambos. Kimi le negó el saludo nada más bajar del coche, justo en el momento en el que el asturiano se acercó para decirle algo. El de Ferrari no quiso dirigirle la palabra.

Minutos después ambos pilotos se reencontraron en la zona de prensa y Raikkonen, de nuevo, volvió a negar el saludo al que fuera su compañero de equipo en el equipo de Maranello.

 

No fue una buena temporada para ninguno de los dos pilotos. Mientras que Raikkonen se tuvo que conformar con la cuarta plaza del Mundial, muy lejos del dominio de Lewis Hamilton; Fernando Alonso vivía su peor etapa en la Fórmula 1: aquel curso apenas sumó 11 puntos y acabó condenado a la decimoséptima plaza del campeonato.