Marc Márquez no perdió el tiempo en la pista de Austin. El campeón de Honda, que salía tercero en el GP de Las Américas de MotoGP, tan solo necesitó de unos metros para comenzar a liderar la prueba por delante de Bagnaia y de Quartararo.

Fue, simplemente, espectacular. En cuanto se apagó el semáforo, Márquez apretó a fondo para llegar en la mejor posición posible a la primera curva de esta exigente pista.

Superó a Quartararo en los primeros metros, y luego también a Bagnaia. Antes del la curva 1 ya era líder, y ahí realizó la trazada por el interior para abrir algo de hueco con sus dos más inmediatos perseguidores.

 

No se quedó ahí, pues con cada vuelta Márquez abrió más espacio con Quartararo, que se colocó segundo mientras Bagnaia caía a la quinta plaza, tras Jorge Martín y Jack Miller.

Poco a poco, Márquez va encontrando una muy buena versión de sí mismo después de la gravísima lesión que le dejó K.O. durante toda la pasada temporada.

El catalán duda de si podrá recuperar el nivel de antes, pero Márquez tiene ADN de campeón corriendo por sus venas.

Y lo demostró ganando en Austin, tras una prueba en la que se puso líder nada más comenzar y en la que poco a poco fue abriendo brecha en cada una de las 20 vueltas de la carrera.

Es la segunda victoria de Márquez esta temporada, tras la lograda en el GP de Alemania.