Carlos Sainz está a un paso de volver a casa con su tercer Dakar. Desde su primera victoria en la tercera etapa se colocó a la cabeza de la general y no la ha soltado jornada tras jornada. Ya solo le queda un último esfuerzo.

"Me alegro de haber dejado atrás la etapa maratón, pues eso siempre es importante. Ayer tuvimos que trabajar bastante en el coche pero hoy ha ido todo bien", ha explicado Sainz tras llegar al 'vivac'. Y es que en la primera parte de la etapa maratón tuvo una caída de más de seis metros de morro a causa de una duna cortada. Sin embargo, pudieron continuar y el coche no dio demasiados problemas.

Sainz, que partía con 18 minutos de ventaja ha pagado las consecuencias de abrir pista, pero aún mantiene una distancia de 10 minutos sobre Nasser. "Ya solo queda un día por delante. Voy a tratar de mantener las distancias y permanecer concentrado mañana", ha explicado el madrileño.

 

Solo le quedan 447 kilómetros por delante, pero nunca hay que confiarse por que en un Dakar puede pasar de todo y eso Carlos lo sabe muy bien. "Siempre hay tensión y según se va acercando el final del rally todavía más, pero ya hemos estado en estas situaciones otras veces y las canas sirven para algo", ha zanjado el madrileño.