Estados Unidos no podrá contar con una de sus mejores atletas para los Juegos Olímpicos de Tokio de este verano. La velocista Sha'Carri Richardson no viajará al país asiático después de haber sido suspendida durante un mes por dar positivo en marihuana.

La deportista, especialista en las categorías de 100 y 400 metros no ha sido incluida en el equipo de Atletismo de Estados Unidos para los Juegos nipones. Richardson tenía una plaza para Tokio después de haber logrado un oro en las clasificatorias de Oregon.

A pesar de que el cannabis es una sustancia legal en 29 de los 50 estados del país norteamericano, incluido Oregon, la Federación ha querido aplicar el reglamento de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA). Después de que la WADA confirmase el positivo de la velocista el pasado viernes, la Federación estadounidense ha publicado un comunicado en el que anuncian la decisión de dejar fuera a la atleta de 21 años.

"La USATF está completamente de acuerdo que las reglas de la Agencia Mundial Antidopaje relacionadas con el THC deben ser revaluadas, pero sería perjudicial para la integridad del equipo de EE UU modificar los criterios semanas antes de los Juegos", se lee en el comunicado de la Federación de atletismo estadounidense.

"Todos los atletas de la USATF son conscientes y deben adherirse al código antidopaje actual, y nuestra credibilidad como organismo se perdería si no se cumplen las reglas. Tenemos la más sincera comprensión con Sha'Carri, pero también debemos mantener la justicia para todos los atletas que intentaron hacer realidad sus sueños", concluye la carta.

 

Por su parte, la deportista asumió el error y afirmó en la NBC que había tomado la sustancia para sobrellevar la muerte de su madre biológica. "Entré en un estado de pánico emocional", dijo Richardson, que también ha querido pedir perdón en redes sociales también. "Lamento no poder su campeona olímpica este año, pero prometo ser su campeona del mundo el próximo", dice en su cuenta de Twitter.