El hiperandrogenismo es un trastorno que se caracteriza por una presencia excesiva de hormonas sexuales masculinas en una mujer. Eso provoca el desarrollo de ciertas características masculinas o cambios corporales.

Este cuadro clínico es el que presenta la atleta Christine Mboma, una velocista de 18 años que está batiendo todos los récords de precocidad. Solo la campeona olímpica en los 100 metros, Elaine Thompson, ha sido capaz de correr por debajo de la marca de la namibia (21.97) en los 200 metros femenino.

 

Esa es la única prueba junto a los 100 metros lisos y los 110 vallas en la que Mboma puede participar, ya que las reglas de World Athletics y el COI argumentan que "las mujeres con una tasa de testosterona superior a 5 nmo/l, durante un periodo de seis meses, no pueden participar" en las distancias comprendidas entre los 400 y los 1500.

Un caso muy similar al de Caster Semenya, quien no ha podido participar y defender su título de los 800 metros tras la decisión en contra establecida por el TAS, quien sorprendentemente consideró la regla discriminatoria, pero a la vez "necesaria, razonable y proporcionada para asegurar la protección competitiva de las atletas".

Aún estando incapacitada en estos Juegos Olímpicos para correr pruebas como los 400 metros, en los que tiene la séptima mejor marca de la historia, hay un debate abierto que no va a contentar nunca a todo el mundo.

El ex velocista Marcin Urbas ha sido uno de los más críticos con la atleta tras la marca que consiguió en las semifinales del 200: "En mi caso, me legitimé a esa edad con un 22.01. Ella hizo 21.97 en Tokio".

MBOMA

El polaco no solo se dedicó a comparar sus tiempos con los de Mboma, si no que también soltó varios comentarios muy ofensivos con los que ha dinamitado las redes sociales.

"Me gustaría pedir una prueba a Mboma a fondo para que estemos seguros de que es una mujer", declaró: "Se debe aplicar un tratamiento de reducción de testosterona. Hasta entonces, no se debe permitir que compita en una atmósfera así".

Queda claro que Urbas se posiciona a favor de la justicia deportiva mientras otros buscan la defensa de los derechos humanos.