La Premier League ucraniana volvía después de seis meses, cuando Rusia invadió Ucrania. El regreso de la competición coincidió también con el Día de la Bandera. Como es lógico, aunque la pelota volvió a rodar, no lo hizo en condiciones normales: el partido fue a puerta cerrada y es obligatorio que haya búnkeres a 500 metros de los ocho estadios donde se van a jugar los partidos de liga, por seguridad.

Aunque el partido entre Shakhtar Donetsk y Metalist 1925 acabó con empate a 0, el resultado era lo de menos, ya que el verdadero objetivo era mandar un mensaje al mundo. El presidente ucraniano, Zelenski, envió un mensaje a todos los jugadores antes del pitido inicial. Todos ellos llevaban puesta encima la bandera de Ucrania. Se guardó además un minuto de silencio y un militar hizo el saque de honor.

A pesar de los más de 5.000 fallecidos, los cientos de miles de personas exiladas y los destrozos en muchas ciudades, el pasado mes de julio tanto el Gobierno como la Asociación Ucraniana de fútbol acordaron el regreso del fútbol "por el poder que tiene para ayudar a la gente a pensar en el futuro y borrar sombras de la mente", tal y como dijo el presidente Andryi Pavelko.

Todos los partidos serán a puerta cerrada y solo se jugarán en cuatro sedes (Donetsk, Lviv, Uzhhorod y Kovalivka). Será en estas ciudades porque están más alejadas de la frontera con Rusia, al oeste.

Además, a 500 metros de los estadios de estas cuatro sedes deberá haber un búnker antiaéreo para que puedan refugiarse tanto los jugadores como el cuerpo técnico, los árbitros y los responsables de los medios de comunicación. Durante cada partido se vigilará el espacio aéreo y en caso de peligro, un 'speaker' hablará por megafonía para avisar a todos que acudan al refugio y que el árbitro suspenda el partido.

Mariupol y Desna no jugarán la liga

Hay dos equipos que no podrán disputar el campeonato: el Mariupol y el Desna de Chergónov, por encontrarse bajo dominio de Rusia y tener sus instalaciones destruidas. En su lugar, jugarán el Kryvbas y el Metalist Kharkhiv.

Otro cambio notorio será la poca presencia de jugadores de fuera. Cuando estalló el conflicto, la UEFA permitió que clubes extranjeros ficharan a jugadores no ucranianos que jugaran en la liga ucraniana. Por ejemplo, el Real Madrid fichó a Vinicius Tobías, lateral derecho que jugará en el Castilla y que ha estado en esta pretemporada con el primer equipo.

Todos los partidos se verán a través de una plataforma irlandesa que ha comprado los derechos: Setanta Sports. Los horarios y sedes de los siguientes partidos se desconocen por motivos de seguridad.