Los ultras del Olympique de Marsella han protagonizado una de esas escenas a desterrar en el mundo del fútbol. Los radicales han tratado de acceder a la ciudad deportiva del equipo y todo se fue completamente de las manos.

Con unas protestas contra la directiva primero, luego intentaron hablar con algunos de los jugadores. Entre ellos estaba Álvaro González, que no solo no pudo calmar a la gente sino que resultó agredido por estos ultras.

Al igual que él, Mandanda. Ambos, además, vieron cómo los radicales robaban algunas de sus pertenencias.

 

Y es que, en su intento de acceder la la Ciudad Deportiva, a la que finalmente algunos entraron, se produjeron un total de 25 detenciones en unos actos en los que, según anunciaron, participaron unas 300 personas.

 

Además de agredir y robar a algunos jugadores, los radicales también prendieron fuego, con bengalas, a la Ciudad Deportiva del club. En algunas de las imágenes puede verse la puerta de las instalaciones ardiendo.

 

El partido que iba a jugar el Olympique de Marsella ante el Rennes fue suspendido.

Los marselleses son séptimos en la Ligue 1 con 32 puntos, a 14 del líder, el Olympique de Lyon.