Muchos disfrutamos con sus padres, y ahora todos disfrutamos de sus hijos. Los cracks de los 90 y de comienzos de los 2000 tienen ya su relevo en su propia descendencia. En unos apellidos que, a los más longevos del lugar, nos retrotraen a décadas pasadas. Los Thuram, Weah, Hagi y demás siguen ahí, pero no son los mismos.

Porque han dado el testigo a sus hijos, unas jóvenes promesas que, en mayor o menor medida están haciendo lo que hicieron sus padres hace años. Y es que mucho se está hablando estos días de, por ejemplo, Marcus Thuram.

El delantero del Borussia Monchedgladbach está siendo de los más destacados de su equipo en el regreso a las canchas. Con goles y también con reivindicaciones y polémica.

Casi 1,90 mide el chaval, de 22 años, que tras su paso por Francia viajó a Alemania para enrolarse en el histórico Gladbach. En él, lleva 10 goles en 30 partidos y su trayectoria parece cada vez más ascendente. Es internacional en las inferiores 'bleus', a pesar de haber nacido en Parma.

Su padre, Lilian Thuram, es campeón del mundo con Francia y, entre otros equipos, jugó en Juventus y Barcelona. A diferencia de su hijo, el fue defensa.

Federico Chiesa, ¿rumbo de superar a su padre?

No es el único 'niño de papá' del mundo del fútbol. En Italia tenemos también a Federico Chiesa, hijo de Enrico, mítico jugador italiano de hace ya varios años. A sus 22 primaveras, el jugador de la Fiorentina es internacional absoluto con la 'azzurra', habiendo defendido en 17 ocasiones los colores de su selección.

Con el cuadro 'viola' está brillando. Es, posiblemente, la gran estrella de un equipo que se le queda pequeño. Desde la banda, ha anotado 21 goles en 123 partidos, promediando seis por temporada. Además, ha dado 13 asistencias en las cuatro temporadas que lleva en la élite.

En Italia juega también Justin Kluivert. Hijo de Patrick, jugador holandés que destacó en Ajax y Barcelona, realizó un espectacular papel con el club tulipán que le llevó al Olímpico de Roma. Fue uno de los fichajes de Monchi para los 'giallorossi, y poco a poco va siendo importante en el equipo italiano.

Tiene 21 años, y en su segunda temporada en el Ajax anotó 10 goles en 30 partidos. De ahí se fue a Italia, liga de mucho más nivel y competición. Tiene mucho margen de mejora. Su velocidad está fuera de toda duda. Ya es internacional con la 'Oranje'.

Ianis Hagi, ¿destino España?

Parece ser que el destino de Ianis Hagi podría ser parecido. Hijo de Gica, el rumano está ahora en el Rangers escocés pero apunta a mucho más. A sus 21 años, el chaval ha marcado tres tantos en 12 partidos en Escocia, donde está cedido por el Genk.

En Bélgica siguió creciendo y apuntando las buenas maneras que en sus comienzo en Rumanía. Con su selección ha disputado ya diez partidos, y es uno de los extremos con más futuro del fútbol. Suena para jugar en España.

El imposible de Timothy Weah

Más joven que todos ellos, y con un legado imposible de igualar, está Timothy Weah. Es hijo de un Balón de Oro, y del jugador más importante de la historia de Liberia. Ídolo en el PSG y en el Milan, tal es su relevancia para su país... que ahora es el presidente.

Timothy comenzó en el Parque de los Principes, y tras cinco partidos anotó su primer gol. Se marchó cedido al Celtic donde no tuvo demasiada continuidad y ahora juega en el Lille. De momento, su temporada se resume en tres encuentros.

Simeone, Zidane, Llorente...

Más conocidos para la afición española son los Giovani Simeone, hijo del Cholo, que está ahora mismo en el Cagliari cedido por la Fiorentina. Al club 'viola' llegó procedente del Genoa, tras una gran temporada. Su primer año en el Artemio Franchi fue muy bueno, pero el segundo no tanto.

Además, la 'dinastía Zidane', con Enzo, Luca y Theo, y la de los Llorente. Marcos está en el Atlético, y resultó indispensable para el pase de los rojiblancos a los cuartos de Champions League.