Ross Barkley, jugador del Chelsea, ha dejado una escena tremenda. El jugador se fue de fiesta y volvió a su casa en taxi. Cuando llegó a su destino, el conductor le pidió el dinero correspondiente por el trayecto, momento en el que el jugador se negó a dárselo.

En ese momento, el conductor llamó a la policía. Antes, Barkley había estado comiendo en el vehículo, negándose a limpiar lo que había ensuciado.

La Policía llegó al lugar en el que se encontraba el coche, escoltando al jugador hacia el cajero más cercano para que pagase su deuda con el taxista.