Hasta cuando tiene un partido menos bueno que de costumbre, Vinicius está. Vinicius aparece. Vinicius está comenzando a ser ese jugador al que es mejor tener siempre en el campo por más mal que pueda parecer estar pasándolo. Ante el Valencia, el brasileño estuvo bien marcado, pero a pesar de los esfuerzos che se las arregló para rescatar al Real Madrid en Mestalla.

Y no lo tuvo fácil, porque el Valencia sabía a la perfección cómo tenía que hacer para defenderse de un jugador que en carrera es imparable y que además ya tiene gol. Ante eso, marcaje de cerca y evitar a toda costa que se girase.

Primero fue Thierry Correia el encargado de marcarle. Se fue lesionado. Luego, Foulquier, que también se conocía al dedillo la lección. O de espaldas o de ninguna manera. Y así fue hasta el minuto 86.

Gol y asistencia en dos minutos

Porque ya el Valencia daba claros síntomas de agotamiento y eso Vinicius lo aprovechó muy bien. Por fin pudo mirar a portería y, en el primer disparo que tuvo batió al arquero valencianista.

Fue con un sutil toque con la derecha que, eso sí, tuvo la fortuna de dar en Foulquier. Con dicho impacto en el zaguero, el balón se coló dentro.

A los dos minutos se puso el traje de asistente. Recogiendo el cuero en la izquierda, levantó la cabeza para ver cómo entraba Benzema entre centrales.

Ahí se la puso a Karim, con un centro medido que el galo remató con el hombro bajo la vigilancia, escasa, de Paulista y de Alderete.

El Real Madrid, líder

En dos minutos, Vinicius dio la vuelta a todo con un gol y una asistencia para que el Real Madrid obtuviera una nueva victoria en un complicado campo y ante un complicadísimo rival. Y ya son líderes.