El Real Madrid ganó el Clásico. Pero no comenzó a ganarlo en el minuto 1, comenzó a hacerlo cuando Sergio Ramos completó con normalidad el último de los entrenamientos previos a jugar ante el Barça. El de Camas, entre algodones por su rodilla, regresó, vio y venció para dar los tres puntos a su equipo y salir de esa 'minicrisis' en la que estaban instalados.

Porque qué importante es tener a un jugador que es más que un jugador. A un futbolista que, además de la calidad que atesora, tiene ese carácter, ese alma y ese 'algo' con el que un aficionado al club en cuestión se identifica. Ante el Barça, y tras dos derrotas consecutivas, Ramos tiró de galones y de veteranía.

Y de clase, porque vaya cambio de banda para Marco Asensio en el primer gol del Real Madrid. Alzó la cabeza, vio al balear, superó así la primera línea de presión de un Barça que no pudo bascular. Fede Valverd la puso en la jaula.

Lenglet le agarra, VAR, penalti... y gol

El segundo fue completamente suyo. El peligro aéreo que conlleva para el rival un futbolista de su potencia hizo que Lenglet sacara el brazo para agarrarle de la camiseta. Polémico, posiblemente lo sea. Pero el agarrón existe. Y con el brazo extendido. Demasiado evidente para el VAR.

Como siempre, con la calma, la puso en las redes desde los once metros. Neto le adivinó la intención, pero le da mucha potencia al cuero y hace imposible para el meta llegar.

Ahí el Barça se acabó. Anímicamente, los azulgranas acusaron el golpe y no volvieron a dar señales de vida. El 1-3 de Modric dejó sentenciado el envite.

Así, con Ramos, el Real Madrid sacó los tres puntos del Camp Nou justo cuando más lo necesitaba. Y donde más lo necesitaba. Dos derrotas consecutivas pesan, pero con Ramos, con su veteranía, el del Barça fue un partido para reivindicar al equipo blanco.

¿Y si...? No, Ramos estuvo y el Madrid ganó

A saber que habría pasado si Sergio no hubiera llegado. Sin él, el Shaktar les clavó tres en 45 minutos; con él, victoria clave ante el Barça siendo clave el de Camas en el triunfo. Sí, a saber lo que habría pasado... pero lo que ha pasado es lo que es y ha sido con él en el campo.

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