El Real Madrid y la Champions League. La Champions League y el Real Madrid. Una relación idílica que ha perdurado durante 65 años, desde que naciese en 1955 (cuando se denominaba Copa de Europa), y que se ha saldado con 13 'orejonas' para el conjunto blanco.

Después de ganar las cinco primeras ediciones de la nueva competición europea (de 1955 a 1960), los de Chamartín volvieron a tocar la gloria en 1965 tras remontar contra el Partizán de Belgrado, para posteriormente pasar una ardua sequía de más de 30 años hasta volver a levantar la Champions.

Tres décadas para llegar al cielo de manera bienal

En 1998, en una de las finales más polémicas de la historia, Mijatović escribió su propia página en la biblia blanca anotando el gol que dejaba en la cuneta a la Juventus y daba al Real Madrid su séptima Copa de Europa. Como todas las parejas unidas por un cordón rojo invisible, el destino devolvió el trofeo a las vitrinas del Bernabéu.

Dos temporadas después, ya con el nuevo siglo en el calendario, tuvo lugar en París la primera final española en la máxima competición de clubes a nivel continental. Madrid y Valencia se enfrentaron por el trono europeo y los blancos doblegaron a los 'chés', que habían hecho un inconmensurable campeonato con jugadores de la talla del 'Piojo' o de Mendieta, gracias a los tantos de Morientes, McManaman y Raúl.

De nuevo, dos ejercicios después, Zinedine Zidane firmaba con pluma de oro una bellísima volea en Glasgow para dejar en la lona al Bayer Leverkusen y otorgar la novena Copa de Europa al cuadro merengue.

Nueva sequía

Quizás fue la palabra que más se repitió curso tras curso desde 2002 en el Santiago Bernabéu. Era la obsesión y el objetivo, por encima incluso de la Liga. Entrenadores, jugadores... todos ponían la Décima como el reto de la temporada y la ilusión del madridismo.

La final estuvo cerca diez años después de Glasgow, pero un error grotesco de Sergio Ramos en la tanda de penaltis de semifinales frente al Bayern de Múnich condenó al Real Madrid a una nueva eliminación.

En 2013, una vez más, vieron pasar la oportunidad por delante de sus ojos. Dicen los que estuvieron que fue el partido más vibrante que se ha vivido en el Bernabéu en los últimos años. Tras caer 4-1 en Dortmund, los de José Mourinho recurrieron a la épica para remontar al cuadro de Klopp en casa. Benzema primero, y Ramos a falta de escasos diez minutos para el pitido final, dieron alas a la afición, que llevó en volantas al equipo hasta el final del encuentro, pero no se pudo confirmar la gesta ante la férrea defensa de los teutones.

24 de mayo de 2014

Sin embargo, al siguiente ejercicio, volvió el Madrid que imponía su escudo en Europa. Tras derrotar con autoridad a los alemanes en octavos (Schalke), cuartos (Borussia Dortmund) y semifinales (Bayern de Múnich), con dos revanchas incluidas, el conjunto de Carlo Ancelotti accedió a la final de Lisboa.

En frente estaba el campeón de la competición doméstica, el Atlético de Madrid. Tras refortalecerse mentalmente con la llegada del 'Cholo' Simeone al banquillo del Vicente Calderón, los rojiblancos dejaron de ser los 'pupas' para tumbar al Real Madrid en la final de la Copa del Rey, en su propio estadio en 2013, y para vencerles en los 90 minutos reglamentarios de la final de Champions en Portugal.

Un error anómalo de Casillas en el primer tiempo permitió a Godín adelantar a los 'indios' en el marcador. La tensión se acrecentaba, el tiempo corría y Carlo dio entrada a Isco y Marcelo para dar un giro de 180 grados al partido. A pesar de llegar a los compases finales del encuentro perdiendo, como decía un sabio, los partidos duran hasta que el árbitro pita el final. Y eso lo saben en el Real Madrid.

Con Xabi Alonso sufriendo desde la grada al estar sancionado, Simeone desgañitándose en la banda dando instrucciones, el 'Cebolla' Rodríguez tapándose el rostro como si supiera lo que venía y Diego Costa en el banquillo con el estéril efecto de la placenta de caballo, llegó el famoso 92:48.

Luka Modric botó un córner desde la esquina derecha del verde, Morata y Bale hicieron sendos bloqueos, y Sergio Ramos apareció como una exhalación para mandar el balón a guardar a la red de Thibaut Courtois.

Y el Atlético entró en reserva

La temporada de los colchoneros había sido muy difícil. El 'Cholo' no contaba con una amplia plantilla y sus jugadores llegaron muy justos al tramo final de la temporada. Los sobreesfuerzos en los últimos minutos de los encuentros eran una tónica habitual al igual que las lesiones musculares.

Con el golpe psicológico que supuso el tanto de Ramos y el cansancio acumulado tras un partido de poder a poder y una temporada para la historia rojiblanca, el Atleti sucumbió ante el Madrid e hizo de su férrea defensa una autopista para el Real.

Primero Bale tras un 'zigzag' endiablado de Di María (el mejor jugador de la final), después Marcelo ante la pasividad de la zaga colchonera, y por último Cristiano Ronaldo desde los once metros, voltearon el luminoso y le permitieron a Casillas levantar la ansiada Décima para el club y la afición.

Los blancos, representados por los protagonistas de la mítica acción del gol en el descuento, Sergio Ramos y Luka Modric, ha querido realizar un vídeo conmemorativo para recordar el momento que cambió la historia blanca para que se sucediera la conquista de cuatro Champions en cinco años, hito inédito hasta la fecha.

 

Veinte años después de la Octava y seis desde la Décima, el objetivo prioritario del Real Madrid temporada tras temporada sigue siendo el mismo: volver a reencontrarse con su idílica pareja y levantar al cielo el título europeo.