El Real Madrid ya está a 3 puntos del Atlético. Los fallos de los rojiblancos, unidos a las recientes victorias de los blancos, pone LaLiga al rojo vivo tras el último triunfo de los de Zidane. Fue ante el Valladolid, rival que 'sufrió', sobre todo, a Thibaut Courtois.

Porque el belga puso un cerrojo en su arco de tal forma que alguno en Pucela va a tener pesadillas con él. Lo paró absolutamente todo, y menos mal porque si no algún compañero, véase Mendy, iba a haber recibido algún que otro rapapolvo de sus compañeros.

La exhibición de Courtois empezó pronto, con una doble parada fundamental demostrando reflejos y una especie de poder Jedi para adivinar dónde iba a ir el cuero. Primero, con Orellana, y luego, con Janko. La Fuerza estuvo de su lado en esta última, porque el balón se fue por arriba como se pudo haber ido para dentro.

Orellana se volvió a topar con él en el segundo acto. Fue en una acción en la que Mendy hizo lo que en las escuelas de fútbol, desde bien pequeño, insisten en no hacer. Acorralado, despejó el cuero en horizontal en su propia área y además dando altura al balón... Más peligroso imposible.

El chileno empaló de primeras pero directo al muñeco. Courtois, bien colocado, despejó y evitó problemas ante un Valladolid que tuvo ocasiones de sobra para adelantarse.

Pero Casemiro también tuvo varias. Todas, a balón parado. Fueron tres, y las dos primeras no encontraron puerta. La tercera sí, tras un preciso centro de Kroos que cabeceó a la red.

Y así, la ventaja que tenía el Atlético ya prácticamente no existe. Tienen un partido por jugar, pero de los 9 puntos se pasan a los 3 tras dos duelos contra el Levante en el que se han dejado cinco unidades de las seis en juego.