Con solo 15 años y 219 días, Luka Romero se convirtió en el debutante más joven de la historia de LaLiga tras saltar al terreno en la segunda parte del partido que enfrentó al Mallorca contra el Real Madrid la pasada campaña.

En la 'era baby' del fútbol, con los Vinicius, Ansu Fati, Pedri y demás jóvenes talentos irrumpiendo en los onces de los grandes, todas las miradas se posaron sobre el joven jugador del conjunto bermellón, que soplará las 16 velas el próximo mes de noviembre.

Y al hablar de miradas, no solo nos referimos a las de los clubes, sino también a las de los combinados nacionales.

Romero, nacido en la ciudad mexicana de Victoria de Durango, pero con pasaporte mexicano, argentino y español, ya ha jugado con las categorías inferiores de la selección argentina, pero al no haber debutado con la absoluta en partido oficial, aún puede cambiar la zamarra de su conjunto nacional.

Por ello, la Real Federación Española de Fútbol se puso manos a la obra para tratar de convencer a la joven perla del Mallorca. Francisco José Molina, director deportivo de la RFEF, se reunió con el futbolista en un restaurante de Palma para explicarle el plan que tiene en mente la Federación con él, tal y como captaron las cámaras de 'IB3'. Con tres camisetas en su baraja, Luka deberá elegir qué país quiere representar.