Paco Jémez, entrenador del Rayo Vallecano, fue el primero en alzar la voz. "El ERTE me parece una falta de respeto", afirmó. Y sus futbolistas se han unido a su protesta.

Ninguno de ellos han acudido a entrenar en la mañana de este lunes. Lo han hecho, eso sí, en sus domicilios y de manera individual. La situación entre la primera plantilla y la directiva es muy tensa.

Según ha informado el diario 'Marca', el club ha trasladado a los futbolistas tres propuestas que aseguraban el salario de todos los trabajadores de la entidad. Acuerdo al que la plantilla se ha negado en rotundidad.

El propio Jémez se ha manifestado en varias ocasiones en contra de esta decisión. "Nos preocupa lo que nos rodea. No sólo lo sanitario, también lo social. Nos vemos envueltos en los ERTE, que podemos discutir si son más o menos justos. Hay empresas que pueden hacerlo legalmente, pero no moralmente", aseguró.

"Lo mismo que cuando un club presenta superávit, ninguno le pedimos que nos mejore el contrato, entiendo que cuando pierde dinero no se le puede pedir a los trabajadores que paguen parte de esa situación", explicó.

El Rayo Vallecano tuvo un superávit de 19 millones de euros la pasada temporada, según desglosó el técnico. Este hecho ha provocado que la plantilla se haya plantado y haya rechazado acudir a entrenar en señal de protesta.