Angelo Pagotto, exportero italiano, ha concedido una entrevista a la 'Gazzeta dello Sport' en la que ha contado los escándalos en su vida que le alejaron del fútbol. Pagotto ha llegado a trabajar como pizzero en Alemania.

"Fui a Alemania, fui pizzero, cocinero, de todo", dice el exfutbolista que hace 25 años llegó a ser una de las grandes promesas en la portería de Italia. Actualmente es entrenador de porteros en el Avellino, equipo de su ciudad.

En 1996 jugó como titular la final del europeo Sub-21 ante España. Dejó en el banquillo a un por aquel entonces jovencísimo Gianluigi Buffon. Pagotto fue uno de los protagonistas de aquel partido, parando en la tanda de penaltis dos lanzamientos, uno de ellos a un tal Raúl González Blanco.

"Era joven, tenía mucho dinero en el bolsillo pero no una familia sólida que me guiara. Y tenía las chicas que quería. En ese momento, Buffon aún no era lo que se convirtió entonces. Él era unos años más joven, me preferían. Pero él y yo éramos los predestinados, los porteros más fuertes del momento", dice el italiano sobre aquel año.

Su inexplicable 'No' a la Juventus

Años después le llegó la gran oportunidad, cuando el director deportivo de la Juventus de Turín le llamó por teléfono para acometer su fichaje. Una oferta que Pagotto rechazó y que fue el comienzo de una carrera en declive.

"No sé si me equivoqué o no. En retrospectiva, tal vez hubiera sido mejor ir allí. Mi agente y yo hicimos varias valoraciones: la alternativa era la Sampdoria. Pero tras el no a Luciano Moggi, se cerraron todas las puertas", explica.

La bajada a los infiernos

Tras su rechazo a la Juventus, Pagotto militó en Sampdoria, Milan y Peruggia, equipo en el que en 1999 dio positivo por cocaína. Aquel escándalo le apartó durante dos años del futbol, donde se refugió en el hotel de su madre.

"Había días en los que no podía levantarme de la cama alternando con noches en la discoteca. Había comenzado una vida salvaje. Cuando me di cuenta de que la situación se estaba saliendo de control, me miré al espejo y me puse en tratamiento. No me avergüenza decir que recibí ayuda, no podría haberlo hecho solo contra la depresión", desvela el exportero.

A pesar de ser indultado por la justicia deportiva italiana, el fin a su carrera llegó en el Crotone, cuando otro escándalo de dopaje puso el punto y final a su trayectoria deportiva.

"No tenía más adrenalina en el campo y la buscaba en la cocaína. Empecé a andar en malas compañías, me hacían sentir protagonista.", revela Pagotto, que acabó retirándose del fútbol en 2007.