Neymar acudió a la conferencia de prensa previa al partido ante Senegal y aprovechó para cerrar filas en torno al PSG: “Defenderé al PSG con uñas y dientes”. Una intervención donde también aseguró que está "feliz" y la realidad sobre lo acontecido el pasado verano: “Todos saben lo que sucedió en el último mercado, mis deseos de irme, pero ahora me siento cómodo. La temporada ha empezado bien para mí. Daré el 100% para que podamos hacer grandes cosas”, sentenció el crack brasileño.

Eso, con su club, porque si atendemos a lo acontecido con su país durante los últimos años... el futbolista ha pasado lo que no está escrito. Perderse un 1-7 de Alemania en su Mundial, ver a sus compañeros levantar la última Copa América (mientras, lesionado, aclaraba las acusaciones de violación), y episodios como una entrada terrible de Zúñiga que a punto estuvo de dañarle la columna, perder la capitanía o ganar una Confederaciones en Maracaná a la mejor Selección Española de la historia.

Es Neymar Júnior, o lo que es lo mismo, alguien que mañana cumple 100 partidos con la camiseta amarilla y que no ha dudado en celebrarlo en redes sociales:

 

"Ni siquiera en mis mejores sueños pensé que esto podría suceder. Gracias a Dios por permitirme realizar esta gran marca. Mañana será un día histórico que recordaré el resto de mi vida. Qué honor y orgullo poder representar a mi país 100 veces".

Con este texto mostraba el diez de Brasil su orgullo, que mañana ante Senegal en Singapur será historia. Y es que el jugador ya ha alcanzado un pico de forma que, con trabajo, responsabilidad y ausencia de lesiones, le puede devolver al Olimpo de los futbolistas. Porque ya lo dice Messi: con él, optarían a todo; sin él, lo único que le preocupa es que juegue en el Real Madrid.