Leopoldo Luque se encuentra en el ojo del huracán. Después de que en las últimas horas se hayan desvelado diversas conversaciones del médico personal de Diego Armando Maradona con la psiquiatra del '10', Agustina Cosachov, continúan viendo la luz otros mensajes.

"El gordo se va a cagar muriendo", le decía Luque a Cosachov, palabras que despertaron la ira y la indignación de Dalma Maradona, una de las hijas el 'Pelusa', que no dudó en arremeter contra el neurocirujano en redes.

Horas después, se suman nuevas conversaciones a la denuncia por homicidio culposo que pesa sobre Luque. En concreto dos. Primero, unos audios que datan del 18 de noviembre, una semana antes de la trágica muerte del "genio del fútbol mundial".

"Hola Leo. Para atrás. En la cama hace 48 años, ánimo ultra irritable. Domingo había estado impecable, era el Diego del 86. Agus (la psiquiatra Cosachov) va a meterle más medicación para una bipolaridad, por lo visto viene de ahí... ciclador rápido. También está muy hinchado", le decía un miembro del staff médico 'del Diego' a Luque, instándole a tomar nuevas medidas ante el empeoramiento del campeón del mundo en 1986.

Paralelamente, y tras ser advertido del delicado estado del exfutbolista, Leopoldo Luque cargó contra Jana Maradona, una de las hijas del argentino, por querer internarle en un centro especializado.

"Jana es una pelotuda de mierda. Así nomás te lo digo. Quiere internarlo", le dijo Luque a una persona del círculo íntimo de Diego, negándose a ingresar a Diego en un hospital y optando por la internación domiciliaria en el country San Andrés.

Finalmente, y siguiendo con las indicaciones de Luque, Maradona permaneció en casa hasta que el 25 de noviembre su corazón dijo basta y fallecido a causa de un paro cardiorrespiratorio.

La situación se le complica mucho al neurocirujano, que además de estar acusado por las autoridades de falsificar la firma de Maradona, ya se le señala sin tapujos con el dedo como uno de los principales culpables de la muerte de Diego.