2-4
La locura de Dani Olmo lanza al Barça en Praga
El equipo de Hansi Flick remonta ante el Slavia de Praga y estará en la pelea por el top-8 en la última jornada de la Champions. Necesitará una victoria... y goles.

El Barça está a un paso de meterse entre los ocho mejores de la Champions y librar una eliminatoria. Derrotó al Slavia de Praga (2-4) y se lo jugará todo el miércoles que viene contra el Copenhague en el Camp Nou. Necesitará ganar y goles, varios goles. Dani Olmo y Fermín hicieron fueron los protagonistas de la gélida noche, con el termómetro en negativo.
Cada vez que el Slavia de Praga lanzaba un córner, el miedo se apoderaba del rostro culé. En dos jugadas similares llegaron los goles de los locales. El primero de Kusej al segundo palo; el segundo en un autogol de Robert Lewandowski, que remató de manera muy extraña con el hombro.
La luz del Barça en la congelada noche de Praga fue Fermín. Dos goles en la primera parte. Triangularon Raphinha y De Jong y el mediocentro soltó un zapatazo a la portería de Stanek.
Pero su gran gol fue el segundo. En la frontal del área con un disparo colocadito al palo. Imparable.
La peor noticia para el Barça llegó con Pedri. En una contra del Slavia se echó al suelo. No se levantaba, con las manos a la cabeza y tocándose la parte posterior de la pierna derecha. Se tuvo que retirar lesionado.
Por Pedri salió Dani Olmo... y desató la locura. Un golazo a la escuadra. Era el 2-3 en un momento delicado para el cuadro de Hansi Flick. Y la cosa no paró ahí. Lewandowski hizo el cuarto a veinte minutos para la conclusión. Esa diferencia de dos goles puede ser clave para el futuro culé en la competición.