La decisión de la Conmebol de trasladar la sede de la Copa América de Argentina a Brasil no ha sentado nada bien a algunos jugadores de la selección brasileña. El país acogerá el torneo de selecciones sudamericanas, el cual arranca en nueve días. Pero los futbolistas brasileños que juegan en Europa se niegan a jugar en su propio país por los datos de la pandemia.

El lío ha explotado después de que Casemiro no acudiera a la rueda de prensa junto a Tite, el seleccionador de la 'Canarinha', que sí compareció ante los medios. "Los jugadores tienen una opinión, contraria al presidente, sobre disputar el torneo. Es por ese motivo la ausencia hoy aquí de nuestro capitán, Casemiro", explicó Tite.

El país presenta una situación sanitaria grave por la Covid-19. Brasil, con casi 470.000 fallecidos, es el segundo país con más muertes a causa del coronavirus. En las últimas 24 horas se han registrado 1.682 muertos y más de 80.000 contagios, según 'EFE'. Ante la complicada situación, los futbolistas que juegan en Europa, liderados por Casemiro, no entienden el empeño del presidente Jair Bolsonaro en disputar la Copa América en Brasil.

De hecho el mandatario brasileño ha tenido dificultades para conseguir cuatro ciudades para la celebración del torneo de selecciones, ante la negativa de la mayoría de gobernadores de los estados. Finalmente serán Brasilia, Río, Goiania y Cuiabá las cuatro sedes que acogerán los partidos de la Copa América.