A pesar de que con la llegada de las primeras vacunas a España se comience a vislumbrar el principio del fin de la pesadilla en la que se ha tornado la pandemia, muchos ciudadanos continúan ejerciendo comportamientos lamentables que han llevado a la situación actual a un nivel mayor.

El mundo del deporte no queda exento a la ruptura de las normas que dictan las autoridades. Si hace unos días los Rockets pillaron a James Harden, 'La Barba' de la NBA, en una fiesta en la que no se cumplían las restricciones, ahora ha sido el Real Murcia el que ha tenido que tomar cartas en el asunto tras conocer que uno de sus futbolistas había participado en una macrofiesta durante Nochebuena.

El canterano Carlos Palazón Martínez, de 21 años, fue cazado en las imágenes que circularon de una fiesta de decenas de personas en una casa de la localidad murciana de Abarán.

 

El Real Murcia, en un comunicado, ha rechazado "cualquier acto que ponga en peligro la salud de toda la población y por ende, la de la primera plantilla", por lo que ha expedientado disciplinariamente al jugador y le ha apartado preventivamente del equipo.