Tras su doblete el pasado domingo frente al Lorient, Kylian Mbappé calmó las aguas en torno a su futuro afirmando que existían "nuevos elementos" en la negociación que estaban dilatando su decisión.

"No he tomado mi decisión, hay nuevos elementos por considerar. ¿Cuáles? Solo nuevos elementos...", señaló el punta galo, cuyo contrato vence en dos meses y medios.

Mbappé ha recibido todo tipo de presiones; desde Emmanuel Macron, presidente de la República, y Nicolas Sarkozy, antecesor en el cargo, hasta Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, o el Emir de Catar, el dueño, todos han incidido para que renueve su contrato y represente a Francia y al club galo en el próximo Mundial.

Pues bien, la última podría haber sido prácticamente un cheque en blanco, una oferta sin precedentes en la historia del fútbol para prolongar la estancia de Kylian en la capital, al menos, un año más.

Así lo explica la 'BBC', que afirma que el PSG le ha ofrecido una prima de renovación de casi 180 millones de euros al ariete.

Además, también se le aumentaría el salario hasta los 50 millones de euros brutos (unos 25 'kilos' netos).

Por si fuera poco, sus padres, principales agentes en la negociación entre clubes y jugador junto a su abogada, recibirían una bonificación de 50 millones de euros brutos (otros 25 'limpios') por convencer a su representado.

Todo para evitar lo que cada día parece más inevitable: que Kylian Mbappé cumpla su sueño de jugar en el Real Madrid. Hace unos días, Josep Pedrerol anunció la fecha que vislumbra el club para presentar al astro francés. Parece que, por más que lo intente el PSG, la conclusión del 'tic, tac' está a unas semanas de ser realidad.